Los ovnis también tuvieron su página web en los 90
En 1995, cuando la Web todavía era casi desconocida para el público, un centro que llevaba décadas recopilando avistamientos empezó a publicar sus informes en Internet.

A mediados de los años 90, Internet todavía parecía un lugar pequeño y extraño. Había páginas universitarias, sitios de empresas, algunos medios de comunicación y miles de proyectos personales que aparecían casi de la nada. Pero entre aquellas primeras páginas también comenzó a surgir algo que parecía hecho especialmente para la nueva red: los archivos de OVNIs.
En 1995, el National UFO Reporting Center, conocido como NUFORC, puso en funcionamiento su propio sitio web. El centro no había nacido con Internet. Había sido fundado en 1974 por el investigador Robert J. Gribble y durante años había recibido testimonios principalmente por teléfono y correo postal. Para entonces, ya había acumulado miles de informes.
La llegada de la Web cambió la forma de organizar todo ese material.
Christian Stepien, ingeniero que comenzó a desarrollar el sitio y la base de datos de NUFORC en 1994, recuerda que el sitio original fue lanzado en 1995. Según explicó décadas después, fue una de las primeras páginas UFO ampliamente conocidas de Internet y una de las primeras en organizar los reportes en una base de datos.
Y aquello tenía una ventaja enorme para la época.
Antes, alguien que quisiera investigar supuestos avistamientos tenía que buscar libros, revistas especializadas, contactar organizaciones o llamar por teléfono. De repente, una computadora conectada a Internet podía mostrar listas de avistamientos, fechas, lugares, descripciones y testimonios.
La propia base histórica de NUFORC conserva informes correspondientes a 1995. Allí aparecen, por ejemplo, avistamientos registrados en diferentes estados de Estados Unidos, con la fecha, hora, ubicación, forma atribuida al objeto y una breve descripción del episodio.
La estética era muy diferente a la de cualquier sitio actual. No había mapas interactivos, videos en alta definición ni fotografías que se cargaban instantáneamente. La información era principalmente texto, organizada en páginas sencillas y listados.
Pero para alguien que acababa de descubrir Internet, aquello podía resultar fascinante.
Por primera vez, una persona podía entrar desde su casa y encontrarse con informes de fenómenos ocurridos a cientos o miles de kilómetros de distancia.
Y la cantidad de información empezó a crecer.
NUFORC continuó recibiendo reportes de ciudadanos, pilotos y otras personas que afirmaban haber observado objetos que no podían identificar. Algunos informes incluían fotografías o documentación adicional. La organización también conservó el material histórico que había acumulado antes de Internet, transformándolo progresivamente en una enorme base de datos pública. Actualmente afirma haber procesado más de 200.000 reportes.
Pero hay algo particularmente interesante en esta historia.
Internet no inventó la fascinación por los OVNIs.
Lo que hizo fue darle un lugar nuevo donde organizarse.
Durante décadas, los testimonios habían circulado mediante periódicos, revistas, programas de radio, reuniones y llamadas telefónicas. En los años 90, comenzaron a encontrarse también en páginas web, listas de correo y foros.
Y eso permitió que personas que nunca se habían conocido pudieran comparar historias, buscar casos antiguos y compartir información prácticamente en tiempo real.
A finales de aquella década ya existía todo un pequeño ecosistema de sitios relacionados con el fenómeno. Había páginas de organizaciones, archivos de casos, listas de correo y sitios dedicados a lugares y episodios específicos. En 1998, por ejemplo, una publicación de la época describía The Mothership, de Area 51 Research Center, como uno de los grandes archivos de material UFO y paranormal de la Web, con millones de visitas acumuladas.
La Web había encontrado un nuevo territorio para las historias extrañas.
Y quizás lo más curioso es que muchas de aquellas páginas todavía pueden consultarse hoy, mientras algunas bases de datos conservan informes escritos durante aquellos primeros años de Internet.
En 1995, tener una conexión a Internet todavía podía sentirse como entrar en un lugar desconocido.
Y en algún rincón de aquella primera Web, ya había alguien preguntándose si realmente estábamos solos.


